Foto tomada de David Bowie Facebook Oficial

Blackstar, rola tras rola Bowie moría un poco más

Published On 11 enero, 2016 | By Sheka Díaz Mirón | Música, Noticias, Reseñas

La noticia de la muerte de David Bowie, no pudo más que trastornarme. ¿Por qué tan joven? Y es que aunque hace años que cambió el look andrógino y extravagante, por uno sobrio, oscuro y elegante, uno no dejaba de percibirlo como un ser extraordinario, de otro mundo, un dios de la música, una Blackstar, como el título de su último álbum.

Supongo que hay gente que puede percibir su muerte rondándola, sobre todo si llevas una lucha de más de 18 meses contra el cáncer; pareciera que Bowie esperaba su cumpleaños, y el lanzamiento de su última bola de fuego Blackstar para descansar en paz, pues justamente el astro cumplió 69 años el pasado ocho de enero, y solo 48 horas después su muerte fue anunciada.

Escuché el disco en cuanto fue lanzado, mi primera impresión al iniciar el álbum, fue la de entrar en una atmósfera pesada, misteriosa que se afirmaba así misma oscura, negando las falsas luces paganas y rindiendo culto al verdadero ser, es como un viaje en alfombra sobre una vía láctea que no puede conducir a otro sitio más que a donde van las estrellas negras, al funeral de Bowie.

Sin embargo ´Tis a Pity She Was a Whore la segunda rola, te trae de vuelta a un mundo, en el que el fastidio es algo cotidiano, la pena algo que se come junto a “ella”, la puta que robó su bolso y su corazón, una excelente rola para protagonizar una carrera desesperada.

Lazarus hace evidente su depresión, su cansancio. El astro anunciaba lentamente su partida, “Mira aquí arriba, estoy en el cielo… hombre estoy en peligro, nada tengo qué perder…”. Es verdad que siempre fue misterioso y enigmático, pero justamente al escuchar Lazarus sabía que algo en él había cambiado, su fuerza se había tornado en tedio; resuena en mí: “…tirado abajo mi celular, ¿acaso no es cómo yo?”, envuelto en una atmósfera gris, que cae lentamente a un hoyo sin fin.

Foto cortesía de David Bowie Facebook Oficial

Foto cortesía de David Bowie Facebook Oficial

Sue (Or In a Season of Crime) es probablemente la rola más estruendosa del álbum, así como la más confusa. Traición, amor, dolor, locura y muerte; Sue puede estar muerta o puede que haya escapado con ese payaso, de cualquier forma duele. La batería fuerte acelera el corazón, es el beat principal de esta canción que pretende estrellarse en tu mente, como un orgasmo violento. “Sue goodbay…”.

Girl Loves Me puedo hacer lo que desee, “¿quién carajo se va a meter conmigo?, estoy harto de este espectáculo de perros y cerdos… estoy sentado en el árbol de castañas…”, árboles que suelen representar el aprendizaje y el conocimiento oculto. Escuchando el álbum nuevamente, con Bowie ya fallecido, pienso que hizo la música para su propio funeral.

Dollar Days no hay mejor canción para darse cuenta que el astro, al igual que las estrellas muertas en el espacio, seguía brillando para nosotros, mientras él, lentamente moría componiendo el que sería su último álbum, “It´s nothing to me, It´s nothing to see, I´m dying to…”.

Foto cortesía de David Bowie Facebook Oficial

Foto cortesía de David Bowie Facebook Oficial

I Can´t Give Everything Away “Sé que algo está muy mal…” Y quien escucha esta letra del duque blanco, sabe que algo está muy mal; prepara el terreno para que te recuestes sobre tu dolor, sobre lo incomprensible de “ver más y sentir menos”, de “decir no, pero significar sí”. Solo Bowie sabrá el caos que habitaba en él rumbo a sus últimos días, pero gracias a ese caos, fue que parió a esta estrella. “I can´t give everything away”, el colapso de un músico que siempre se mostró real, que siempre nos hizo vibrar con sus composiciones, y que con éste, su último material, no fue la excepción, al contrario, nos hace acompañarlo en un viaje astral donde lo vemos alejarse lentamente en una alfombra que él mismo construyó.

Blackstar el vigésimo quinto y último álbum que produjo, lo hizo en colaboración con Tony Visconti bajo el sello Record Label, y grabado en The Magic Shop, “fue el canto del cisne que Bowie preparó para sus seguidores antes de partir”, según palabras de Visconti. Con lo que confirmamos una vez más que al gran duque blanco no se le escapó ninguna, todo lo planeó para irse a descansar en paz.

Siempre enigmático como transparente, su música nos arrasó el alma, y ahora nos deja un raro sentimiento al interpretar su último álbum, como una despedida que no alcanzamos a darle; gracias por tanto Ziggy Stardust, David Robert Jones, David Bowie, se cierra un gran capítulo en la historia del art rock, glam, y la cultura pop. Tú te vas, pero nosotros nos quedamos contigo.

 

Foto cortesía de David Bowie Facebook Oficial

Foto cortesía de David Bowie Facebook Oficial

Sheka Díaz Mirón con sincero amor y dolor.

@naci_seria

Sitio oficial David Bowie

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About The Author

Escritora vagabunda; ¿alguien dijo fiesta? Periodista musical y de protesta. Mis vicios más destacables son la música, los libros y los besos. Iggy Pop, Mike Patton y yo seríamos el trío perfecto. Mis fascinaciones se reducen a sentir adrenalina y paz; amo ambos polos, aunque también practico el punto medio. Me encuentran como @naci_seria

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